Los asistentes de voz son la tecnología del momento, una de las innovaciones que viene empujando desde hace varios años, pero que en 2019 se incorporó de forma más rápida a diversos ámbitos.

Esta irrupción necesariamente impacta a las personas, al grado que van cambiando sus comportamientos, sus interacciones y su forma de comunicarse. Sea con dispositivos en casa o desde el celular, cada vez hay más smart speakers con los que las personas “se relacionan”.

Una de las principales actividades de los asistentes de voz como Alexa, Siri, Cortana, Google Assitant a nivel global es la búsqueda de información, la gente tiene preguntas y requiere de respuestas precisas, rápidas y contundentes.

Esto obviamente modifica las estrategias de marketing y las marcas tienen que pensar ya en adaptarse a nuevos comportamientos, necesidades y formas de una audiencia que cada vez utiliza más su voz y menos las manos. 

De ahí que muchos esfuerzos de inversión tecnológica para las empresas se va hacia apps o sistemas que impulsan no solo la búsqueda por voz, sino un nivel mayor de servicio al convertirse en “asistentes”, algo que te guía, que te acompaña, te entiende y te soluciona. Todo esto gracias al avance de la inteligencia artificial. 

Así lo han hecho bancos, empresas de vuelos u hoteles que se hacen valer de los asistentes de voz para brindar una experiencia personalizada en sus usuarios. Por ejemplo, Amazon Echo y Google Home se han especializado en experiencias de compra tan solo utilizando la voz.

CAMBIAN LOS HÁBITOS DE CONSUMO 

Los asistentes de voz están evolucionando rápidamente, se van especializando como si tuvieras diversos “entes” a tu disposición para solucionar algún aspecto de tu vida. Puedes tener tu asistente de voz en el vehículo, otro en el hogar, el de tu smartphone y hasta asistentes de voz momentáneos, aquellos que te brindan un servicio cuando visitas una tienda o un centro de entretenimiento y ahí cuentan con una “voz”  que te guía. 

Para el año 2021 podrían superarse los 2000 millones de personas que usarán su voz para interactuar en la red.

Los hábitos de consumo cambian con este tipo de tecnologías, todo es más fácil y accesible, todo lo que nos dicte esa voz es la “verdad” en el contexto en el que nos movemos, por lo tanto, si un producto o servicio no es registrado o detectado por los algoritmos de búsqueda de estos dispositivos simplemente no existes, te escapas del ojo del consumidor.

La nueva audiencia que busca por voz quiere inmediatez, una solución rápida para un momento particular, un resultado específico que realmente responda a lo que preguntó; no quiere vericuetos, sino un camino seguro en el que no tenga que analizar. 

Su búsqueda la complementará con recomendaciones y una vez que tiene su respuesta podrá abundar, pero solamente sobre esa marca, producto o servicio, por lo que no habrá espacio para que evalúe entre 3 o 5 posibilidades. 

Preguntará en su tono conversacional, con fragmentos, con su lenguaje coloquial y conforme use más su voz no querrá que lo vinculen hacia canales o plataformas en las que tenga que teclear o navegar por una pantalla.  

ADAPTAR ESTRATEGIAS DE MARKETING

Este año aumentarán las búsquedas por voz, si en el 2019 la mitad de las búsquedas se realizó por este medio en el 2020 podría llegar a 60 o 70%, por lo que el marketing tal como se venía concibiendo tendrá que irse adaptando, ya que las estrategias SEO se desarrollaron pensando en búsquedas de texto, ahora hay que pensar en búsquedas de voz a través con “fragmentos destacados”, con un alto nivel conversacional, filtrando lo importante pese a los coloquialismos. 

Para adaptarse a los algoritmos de búsqueda será determinante anticipar las preguntas para preparar las respuestas, esto va más allá de palabras clave, tendrá que ver con una palabra y su vinculación a intereses más concretos. 

El internet de las cosas contribuirá a que los asistentes de voz se incorporen a otros dispositivos, en artefactos, accesorios, infraestructuras y demás aspectos por donde se mueven las personas. 

La necesidad que se tiene hoy de estar conectado e interactuando a través de un smartphone ahora será a través de la voz. Siempre habrá una voz a quién preguntarle, con quien hablar, que nos dé respuestas, que nos conecte con una llamada, que envíe textos, que localice algo, que nos guíe hacia un sitio, que nos dicte un tutorial, etcétera.

ENORMES POSIBILIDADES

El gran reto que tiene esta tecnología es conectar con el usuario y no lo lograrán mientras se vean como máquinas o robots, por eso es que la evolución se ha orientado hacia un tono más personalizado, una voz cándida que genere empatía, esa voz con la que sí hablarías y en la que confiarás. 

Realmente esto va en pañales, las posibilidades son enormes, tanto que las películas futuristas al respecto no están alejadas del escenario en el que vivirá la humanidad.

Hoy, lo que se está haciendo es acostumbrar al usuario a que le hable a una máquina, no era fácil para las generaciones no digitales, acostumbradas a la interacción persona-persona, el hablar con un smart speaker; pero con el paso del tiempo se van acostumbrando, ya hasta se ríen o dan las gracias por una información recibida. 

Las nuevas generaciones no se sentirán raras al hablarle a un dispositivo, de hecho comenzarán a identificarse, a necesitarlo; la soledad será el mayor impulso para estas tecnologías y el mayor alimento para que una persona “dependa” de esa voz que lo comprende, que le da soluciones, pero que le evita moverse, analizar y -hasta en ocasiones- pensar. 

La inteligencia artificial avanzará al grado de detectar emociones, estados de ánimo, al momento de usar la voz, en el tono, las pausas, la respiración, y entonces esto modificará las búsquedas.

Como siempre, toda tecnología tendrá sus pros y contras, lo mejor es estar atento, adaptarse para ser parte de esto sacando el mayor beneficio. Las marcas así lo reconocen, por lo que tendrán que considerar en sus estrategias de marketing el uso de los asistentes de voz y entender a fondo a su audiencia para que puedan interactuar con ellos.