Nuevamente, como ejemplo de innovación para otras compañías, Amazon comenzó en el condado de Snohomish, Washington, las pruebas con Scout, su primer robot de entregas de última milla.

El reto de los envíos a domicilio

¿Alguna vez has pedido algo por internet y justo cuando parece que está a punto de llegar, tarda muchas más horas de lo que muestra la barra de tracking? Esa parte del recorrido es la última milla, la parte más compleja del servicio a domicilio.

La mayoría de las compañías, programa diversos envíos locales para esa etapa de la entrega, puntos que no siempre están tan cerca entre sí, provocando un atraso en el itinerario de reparto.

El problema se agrava al mismo tiempo que crece el sector del comercio electrónico, pues cada vez más personas se animan a comprar en línea pero se decepcionan al no obtener la inmediatez que les prometieron.

Scout nace como una solución ante este problema, además de convertirse en una propuesta que revolucionará todo el modelo de negocio de las entregas a domicilio; pronto los repartidores podrían ser robots humanoides, rápidos y eficientes.

Durante el periodo de prueba, el prototipo es supervisado por los integrantes del equipo de Amazon, quienes registran el desempeño del carrito en forma de hielera con llantas.

Scout es capaz de navegar sin convertirse en un riesgo para animales, peatones o cualquier otro elemento que se pueda presentar en el camino. El proyecto busca optimizar gastos operativos, aunque aún tiene limitaciones: puertas y escalones.

El contenedor no se abre si no se presenta el código de seguridad que se obtiene al adquirir el producto en línea y están programados para llegar solos a su destino; una vez que termina su jornada de trabajo, es alimentado con baterías eléctricas.

En el pasado, Amazon ya ha hecho propuestas a favor de la automatización con su primera tienda sin cajeros y sus dispositivos de voz que te ayudan a tomar el control de tu hogar sin mover ni un dedo.

¿En México estaremos listos para convivir con una tecnología de esta categoría?

¡Míralo en acción!