Por todos lados se filtran los esfuerzos publicitarios, estamos llenos de anuncios y de estímulos que buscan atraer nuestra atención, lo cual ha propiciado que el usuario sea más selectivo, porque el bombardeo solamente ha servido para que el foco se concentre únicamente en lo más llamativo, funcional u original.

En este mar publicitario grandes inversiones se pierden, múltiples contenidos se condenan al naufragio porque se les lanza por la borda sin más, aunque vayan cargados de dinero muchos materiales son piezas de plomo u oro que así como se lanzan se hunden.

Por más que haya un entendimiento de la audiencia, un social listening, inteligencia artificial, pautas y demás recursos, nada dará resultados si no se manejan de forma integral, para ello es fundamental un factor humano que nos distingue y que realmente marcará la diferencia: la creatividad.

Imprimir creatividad en la publicidad es esencial, de hecho siempre ha sido la piedra angular, no debería hablarse de publicidad sin pensar en la creatividad, pero en un momento se perdió de vista como si solamente bastara el generar contenidos sin ton ni son. Así que cualquier campaña o esfuerzo que se realice por atraer las miradas, gustos y consumo de una audiencia deberán estar acompañados de algo creativo.

¿Por qué vemos memes tan virales o que causan un impacto? Porque tienen una creatividad espontánea. Las marcas están perdiendo sentido con sus parámetros para generar publicidad, vemos anuncios llenos de modelos perfectos que no conectan, no dicen nada, pero gastan grandes cifras pensando que eso impulsará a sus productos o servicios.

La creatividad no se genera por una inteligencia artificial, con una guía o imitando, la creatividad es un proceso que se nutre, se sistematiza y se enfoca hacia algo. Solamente con esta se puede conectar con una audiencia en diferentes niveles, solamente así se avanza y se logran embajadores de marca. 

Una investigación realizada por comScore determinó que la creatividad es cuatro veces más influyente y determinante en la publicidad para lograr los objetivos de marca, posicionamiento y ventas. 

Con una  publicidad creativa se tiene una estrategia de largo plazo, más duradera, más flexible, con más ramificaciones para explotar, más eficiente, que permite crear una comunidad más sólida y paradójicamente se gasta menos.