Al parecer el concepto de contenido editorial se desprende con mayor frecuencia en nuestra era, todos parecen querer aprovechar las enormes ventajas del peso que tiene el contenido sobre lo que queremos vender. Este auge empieza a calar cada vez más entre los negocios e-commerce.

Sin embargo, debemos ahondar entre dos diferencias que nos parecen vitales, el contenido editorial digital y el promocional. Estos, ¿pueden unirse?

Mientras que el contenido promocional nos dirige de inmediato hacia la venta de un producto o servicio, el contenido editorial nos atrapa de inmediato; se trata de ponernos en los zapatos de nuestro lector, ¿qué le gustaría saber? ¿en qué está interesado? y, ¿cómo nosotros podemos brindarle una solución real a lo que está buscando?

Integración ideal entre venta y contenido editorial

Algunos casos en los que nos gustaría concentrarnos son:

1.- La marca del diseñador Neiman Marcus. Con más de un siglo de historia, los encargados de su tienda online han encontrado una buena fórmula.

Entre las categorías de su sitio, hay moda y prendas por doquier. Cuando entramos a buscar alguna prenda en particular él añade pequeñas descripciones del porqué le sentarían bien al comprador, además de cómo utilizarlas. Aunque no solo eso, sino que también podemos encontrar artículos sobre solidaridad, eventos, finanzas y otros temas tangenciales para sus lectores. ¿Qué podemos aprender de la firma?  

Complementa la venta de sus productos buscando intereses comunes que su audiencia comparte. Su llamado a la acción se centra en una breve descripción del producto y lo más atractivo de todo es que introduce algunos de ellos en las entradas del blog como pequeños guiños de lo que está en tendencia. Como si esto fuera poco, en otras entradas podemos ver que se puede acceder directamente a la compra de los productos con un enlace directo a éste y carrito de compra. Una solución que sin duda consigue que el contenido editorial no quede encapsulado, sino que genere ventas sin salir del sitio. La cosa no hace más que mejorar en su canal de YouTube; cada semana publica un vídeo relacionado con las temáticas del blog, tips y noticias de la semana.

Neiman, sin duda, ha encontrado una forma de combinar el contenido editorial sin dejar de buscar la venta.

2.- Otro de un giro completamente distinto es Maïder Tomasena, una española que se especializa en copywriting, su principal labor es generar contenido para empresas en su región, mientras la otra mitad de su tiempo se enfoca en dar clases online sobre dicha labor. ¿Su estrategia? Maïder, tiene uno de los blogs más populares en la materia en el que se encarga de dar consejos sobre copywriting. Con entradas amenas y tips, consigue enamorar a sus lectores con experiencias propias y un estilo muy característico. La mujer lleva su vida personal a su estilo de escritura, pero lo mejor es que constantemente en sus textos integra la opción de inscribirse a talleres gratuitos para aprender lo que estos no integran, todo con la finalidad de generar leads para sus talleres online y su proyecto más grande: la Escuela de Copywriting, un máster online que certifica a los escritores digitales amateur en certificados profesionales, ¿inteligente, no?

Todo este contenido lo complementa con su canal en YouTube en el que resume lecciones o aclara algunas dudas que deja abiertas en sus artículos y, como si esto fuera poco, añade una pizca de humor y otros tips en su perfil de Instagram en el que integra highlights sobre ortografía, datos curiosos sobre su trabajo y comparte copys audaces que se le atraviesan en su día a día, además de compartir los que llegan a ella por sus seguidores.

Lo que podemos ver es que ha integrado una comunidad ganadora, mientras que capta a clientes potenciales y genera conversiones de venta, aquellos que no pueden adquirir su certificación son mantenidos gracias a su interesante contenido que puede ser útil en cualquier momento.  

3.- Uno de los casos que a pesar de no tener una estrategia online parecida a las dos anteriores –y, que nos recuerda por qué amamos las historias en cuanto a producto se refiere- es el de la diseñadora de moda Kate Spade. Su firma se caracteriza por los estampados atrevidos y la conjunción de prendas clásicas con otras que fuesen divertidas, pero el éxito no reside aquí, sino, que la ex editora de moda -cuya vocación surgió del periodismo- constaba en basar toda y cada una de sus colecciones de temporada en un cuento. Sí, por extraño que suene, Kate construía una historia, cuyos protagonistas viajaban por el mundo, conocían animales fantásticos y se redescubrían en el color o en cualquier elemento que inspirara a la autora, acto seguido, sus prendas y accesorios se sumergían en el diseño de sus historias, llenándolas de una atractivo tal que se concretaba en ventas millonarias.

Claro que el contenido de valor es esencial, es el combustible de nuestro negocio, pero si a ello le damos la vuelta con otro tipo de estrategias que reflejen la personalidad de nuestra marca y que compaginen con la personalidad de quienes nos siguen, conseguiremos un mejor balance para afianzar el compromiso con nuestra audiencia. Aunque el principal punto de esto es la venta, no está por demás mantener el interés en todo momento.

¿Cuál de estas estrategias implementarías en tu negocio?

 

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