¿Cómo entregamos la oferta de valor de nuestra marca? Los canales de comunicación y los métodos para hacernos presentes, se transforman constantemente; hoy ya no basta con utilizar un solo medio, sino que varios de ellos, se complementen entre sí para potencializar los resultados.

¿Cómo comenzar? Primero, es importante evaluarnos a nosotros mismos: en dónde estoy, qué hago actualmente, cuánta gente me sigue, en dónde invierto mi dinero para publicitarme, qué percepción tienen de mí...

Después, es necesario analizar el entorno: qué tanto ha cambiado mi público, quién es mi competencia y cómo se desarrolla en el medio, qué me distingue entre los demás… hacer este ejercicio de análisis nos ayudará a replantear nuestros objetivos o a establecer los nuevos para trazar nuestra estrategia y seleccionar las herramientas ideales para ejecutarla.

Herramientas, métodos y canales

Cuando apostamos por una campaña relacionada con el posicionamiento de anuncios en los buscadores más comunes de la web, significa que estamos emprendiendo acciones SEM, acrónimo de Search Engine Marketing.

Su complemento es el SEO, forma corta para decir Search Engine Optimization, es decir, todos aquellos procedimientos que implican mejoría en la calidad de los contenidos, posicionamiento orgánico, etiquetas y palabras clave relacionadas con nuestra marca.

El SEO se transforma a diario, tanto que algunos expertos lo rebautizaron como ‘Search Experience Optimization’ porque su importancia gira en torno a crear experiencias de navegación más placenteras para los internautas a medida de que cambian sus hábitos de consumo.

Un plan de marketing digital que tiene concordancia, sentido y relevancia frente a la competencia, es el que se estructura a partir de la combinación estratégica de las herramientas mencionadas y de metodologías como el inbound marketing.

Las tácticas que promueve el inbound marketing nacen con la necesidad de cambiar el entorno publicitario a favor de los consumidores… convertir a las personas en verdaderos seguidores, fans o portavoces de nuestra marca, sólo se logra al entregarles contenido útil y de valor en el momento preciso en que lo necesitan.

Finalmente, la difusión de dicho contenido, el intercambio de información y las conexiones con los usuarios, sucederán dentro del conjunto de plataformas, canales y medios digitales que conforman el universo virtual del social media.

Las posibilidades son amplias: ahora hacemos llegar nuestros productos o servicios a cualquier parte del mundo a través del fortalecimiento de nuestras estrategias de ecommerce (o comercio electrónico, al español) o creamos listas especializadas para pautar nuestro contenido en las redes sociales y estar seguros de que llega al público deseado, solo por mencionar algunos ejemplos.

Cuanto más autoanalicemos nuestro negocio, mayor control tendremos sobre nuestro plan y sabremos hacia dónde dirigir nuestra inversión.

 

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