Un blog es una gran herramienta de marketing, sea para una empresa, una marca, producto o para una persona; puede ser el punto de partida de muchas estrategias y es una plataforma que siempre será propia, por lo que no estarás sujeto a cambios de reglas o hasta de cierres como otros espacios digitales.

Con tu blog logras un gran nivel de personalización, te posicionas como especialista en tu sector y tú defines todo lo que tenga que ver con los contenidos que lo nutrirán: temas, tratamiento, tono y voz; imágenes, periodicidad, etcétera.

Cuando un blog lo usas estratégicamente y no solamente generas contenidos de venta, sino posteos interesantes que atraigan a la audiencia justa a la que quieres llegar, tu potencial será ilimitado. 

Recuerda que todo queda en la red por lo que tus contenidos cada vez tendrán mejor posicionamiento, muchas veces sin tiempo que los límite (contenidos evergreen), así que siempre estarás vigente y tus contenidos pueden ser referente de solución a una pregunta específica de alguien o de miles.

Si vas a empezar con tu blog toma en cuenta algunos elementos que no pueden faltar y que mientras mejor los definas más exitoso será:

Objetivo claro. Necesitas tener bien definido el panorama de lo que quieres lograr con tu blog, si tú lo tienes claro lo será también para quienes te lean, así que tu audiencia debe encontrar quién eres, qué haces y por qué estás hablándoles a través de este canal.

Temáticas. Un blog es tentador para hablar un poco de todo, pero es mejor definir temas para que tengas parámetros qué sí puedes y qué no. Por eso requieres establecer si será un blog con un solo tema, con dos o más y si son varios temas que tengan un punto de unión. También es importante que uses categorías y etiquetas para que facilites el orden de la información y su búsqueda.

Estructura. Tanto visual como textual, tu blog necesita una estructura, porque así le indicas a tu audiencia prioridades, por dónde ir, cómo navegar, qué leer primero, etc. En esta parte defines cómo serán tus posteos, tus títulos, si tienen resumen o no, qué tipografía, colores; además de cómo estará estructurado cada uno de tus textos, no olvides que se requiere una redacción fluida, utiliza bullets, divide con subtítulos, agrega enlaces, llamados a la acción, botones de descarga.

Perfil enlazado. Agrega botones para que los que te lean compartan en sus redes sociales y también incluye botones que vinculen hacia tus perfiles en redes sociales y otras plataformas. Es una excelente opción que tu comunicación la visualices de forma integral, así que todos tus espacios digitales se vinculen.

Buscador. A veces se deja de lado este elemento, pero es necesario porque con el tiempo sumarás mucha información dentro de tu blog y con un buscador de palabras o temas, será más fácil que ubiquen justo lo que requieren. 

Elementos visuales. Aunque tu contenido sea realmente interesante siempre es bueno el apoyo de elementos visuales, a veces hay blogs que son más importantes precisamente por sus aspectos visuales, así que hay que conjugar calidad en todo tipo de contenido (imagen, textos, gráficos, etc). El diseño general de tu blog también es fundamental.

Contacto. Siempre es bueno dejar puntos de contacto dentro de tu blog, así como abrir un espacio a la interacción con los que te leen para que te dejen comentarios. Puedes incluso usar formularios para suscripciones a tu blog o si manejas un newsletter.

Contenido de valor. Parece obvio decir que un elemento imprescindible de un blog es el contenido, pero muchas veces se abre esta plataforma y jamás se nutre o se sube una información cada dos meses. Esto es fatal. Un blog requiere que se nutra constantemente, acostumbrar a una audiencia a que periódicamente recibirá información y el contenido no puede ser cualquier cosa, si queremos que el blog sea una herramienta fundamental de estrategias de marketing debe ser contenido de valor, algo que aporte a la audiencia, que responda a las preguntas que se están haciendo, que les interese y llame la atención.