Seguramente escuchas a cada momento que tu empresa o marca debe generar contenidos relevantes para posicionarse, lograr una comunicación con la audiencia que te interesa e impulsar un mensaje que se les quede en mente. 

Pero te has preguntado qué es el contenido relevante, en realidad es muy sencillo, es todo el material que generes alrededor de tu empresa o marca para comunicarte e interactuar con una audiencia en particular. 

Toda comunicación que se genere para atraer a una audiencia debe ser atractiva, interesante y que brinde valor. Lo puedes hacer en diversas plataformas como un blog, redes sociales, sitios web, y en diferentes formatos como posteos, whitepaper, ebook, video, imagen, podcast, etcétera.

¿En realidad es relevante? Ese es el punto a considerar, qué tan relevantes son tus contenidos, quién los puede medir. En verdad no es tan subjetivo o ambiguo, la relevancia la marcará el logro de tus objetivos, el cómo se difunde tu mensaje y cómo reaccionan ante tus contenidos. Es importante entender que la relevancia es un resultado, pero está en ti buscar ese resultado.

El contenido para ser relevante debe tener una intención, para cualquier empresa o marca esa intención debe estar enmarcada en una estrategia, en la que analices tu entorno, competencia, contexto y conozcas a fondo a la audiencia a la que quieres hablarle.

Hasta el contenido personal tiene una intención y lo vamos dotando de relevancia, de acuerdo a nuestros fines o en el contexto en donde lo estamos difundiendo. Si tomas la foto de un paisaje es porque te gustó y quieres que otros vean ese panorama, si publicas lo triste que estás ese día es porque sabes que tus amistades reaccionarán preguntándote qué sucedió.  

El contenido relevante también necesariamente auténtico, el usuario detecta inmediato cuando algo o alguien está “forzando” una situación, porque no es congruente. 

Si quieres hacer contenidos relevantes debes enfocarte en los intereses reales de un sector, de una audiencia o de un grupo de usuarios. Cuando los conozcas y sepas cómo conversan ahí es donde tendrán cabida tus contenidos para que sí llamen la atención, generen interés y sean parte en las vidas de las personas a las que les estás hablando.

Cabe aclarar que un contenido puede ser relevante para un grupo en específico, pero para otros sectores no lo será, por eso es que la comunicación es estratégica, direccionada a la audiencia que te interesa.  

Toma en cuenta que mediante el contenido de valor tendrás las mejores herramientas o recursos para acercarte a tu audiencia, generar o aumentar una audiencia, acompañarlos en su proceso de compra, generar confianza, desarrollar una comunidad y posicionar a tu empresa o marca.

Es la mejor forma de atraer, de hablarle, de interactuar, de convertir, de hacer embajadores de una marca.

El contenido relevante sirve para diferenciarte, en esta era de múltiples canales y contenidos, en que la atención de una audiencia ha disminuido, es fundamental generar una comunicación de valor. 

Mucha atención que no es solamente dar información, ni características de un producto o servicio, y tampoco los beneficios, sino un contenido que atraiga, que sea una solución, una respuesta a una pregunta, un contenido que trascienda tiempos o temporadas.

La venta no es contenido de valor y desgraciadamente es de lo que está llena la publicidad, anuncios que solamente informan, que hablan solo de la empresa o de la marca, que resaltan lo mejor que son ante otros. La venta por la venta no es contenido de valor.

Si realmente generas una estrategia de contenidos relevantes verás que atraerás a clientes de forma natural, no les estarás vendiendo, sino ofreciendo soluciones. No es lo mismo una ferretería que bombardea con contenidos sobre sus herramientas, diciendo que son las mejores, destacando información técnica que pocas veces se queda en mente; a una ferretería que genera guías de uso, ebook de cómo remodelar una habitación, posteos de herramientas con roles humanos conviviendo en una aldea. 

Una te llena de información, la otra te atrae; la primera te está vendiendo y probablemente ni le prestes atención; la segunda te da tips que probablemente estabas buscando. Así se determina la relevancia de los contenidos.  

  • ¿Cómo puedes atrapar la atención con un contenido? Por muchas razones, por ejemplo, mediante el humor: hay plataformas en las que la gente no quiere comerciales, quiere entretenerse, entonces una marca no puede hablarle como un vendedor, le debe hablar como uno más en la comunidad, con un mensaje que entienda esa audiencia. 
  • Por el reto o el desafío: a la gente le encanta ponerse a prueba, sentirse ingenioso, saber que pueden superar cosas. Si un contenido los reta es probable que llame su atención e interactúe. 
  • La identificación es un gran recurso, es fundamental que al arrojar una comunicación busquemos que aquellos que la reciban se identifiquen con lo que estamos diciendo. Es esa parte cuando lees algo y piensas “muy cierto, a mí me pasa o conozco a alguien que le ha pasado”.  
  • Si es una comunicación espectacular seguro llamas la atención, tanto en la parte gráfica como textual puedes generar materiales que realmente sean muy atractivos.
  • El factor de diferenciación es vital, tu marca tiene que arriesgar y salirse de la zona más obvia desde la cual se le puede hablar a una audiencia para que seas diferente. Cuántos anuncios no vemos sobre un mismo producto y ya no importa que marca sea, todos son iguales, todos dicen lo mismo; esto se debe evitarse a toda costa. 
  • Un mensaje atraerá por lo emocional, es la mejor forma de conectar con la gente y hablamos de orientar una comunicación hacia eso que siente una audiencia, sea alegría, nostalgia, indignación, enojo, deseo, etc. 
  • Con creatividad: si algo valora la audiencia es que una marca les hable con ingenio, seguro será un contenido relevante que compartirán y comentarán.  

Todo esto es lo que llamamos conexión, si algo conecta se nota por las reacciones, aceptación y la forma cómo las personas hacen el contenido de tu marca como propio para compartirlo.

Nunca olvides a quién le hablas, por dónde le hablarás, cómo le hablas y qué buscas al hablarle. Eso es conocer tu audiencia y si la conoces seguro generarás contenidos relevantes.