El camino del emprendedor nunca es fácil, pero tampoco hay que temerle, generalmente pesa tanto la idea de lo difícil que puede ser que muchos cesan en su impulso o ni siquiera lo intentan. Pero solamente es una idea y como cualquier pensamiento es modificable, si quieres emprender ¡hazlo!

Toma en cuenta los pros y contras, analízalo, planea, organízate e implementa. Si quieres emprender te comparto estos puntos que debes considerar antes para que logres tus objetivos con éxito.

- No te vayas con los negocios de moda o con el giro que le funcionó a un amigo, realiza un estudio de tus ventajas, de tus gustos y pasiones para que encuentres justo tu sector o actividad.

- Aléjate de la improvisación, si bien el emprendimiento es acción, trata que todos los pasos que des estén alineados con tus objetivos para que no te pierdas. De nada te servirá avanzar diez pasos para que después te des cuenta que hay que regresar.

- Es importante planear, investigar y afinar las bases de tu emprendimiento, en esta etapa considerarás muchos puntos fundamentales para que puedas avanzar, desde cuál es el perfil de tu cliente, qué ofrecerás, cómo lo harás, qué recursos tecnológicos, físicos y humanos requieres. Todo esto debe estar integrado en un Plan de Negocio que en la etapa de implementación será tu guía. 

- Piensa si en tu emprendimiento irás solo o con un equipo, si es en equipo medita qué perfil de personas requieres y establece parámetros muy claros de lo que harán. Si vas solo considera personas a tu alrededor que te pueden ayudar, desde un mentor hasta profesionales de actividades que no están en tu giro o que no dominas, pero que respaldarán tu negocio como contadores, abogados, soporte técnico o especialistas en marketing.

- Cuidado con el síndrome de la glorieta, la etapa de planeación debe tener un límite, si empiezas a dar vueltas, a pensar y pensar, modificas tu plan de negocio una y otra vez, consideras que no es el momento justo; si esto te pasa jamás implementarás.

- Necesitas una buena dosis de adaptabilidad. Cuando hayas iniciado la implementación verás que el contexto, los clientes o el propio mercado puede ir modificando la idea que tenías de tu negocio; no te aferres, sé flexible y adáptate sin perder de vista tus objetivos.

- Perseverancia triple, en el emprendimiento requieres más perseverancia, voluntad y disciplina que en cualquier otra actividad; intentarás, caerás y te levantarás, solamente así fortalecerás tu actividad.

No olvides imprimir un toque de creatividad, encuentra algo que te haga diferente a los demás y finalmente te comparto una fórmula que puedes aplicar para ver si tu emprendimiento funcionará y te hará feliz, porque a veces emprender se vuelve un martirio porque no lo definimos bien:

  • Si emprendes algo que te gusta, pero no eres bueno = fracaso.
  • Si eres bueno, pero no te gusta = frustración.
  • Si eres bueno y te gusta = funcional.
  • Si eres bueno y te apasiona = éxito.

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