El auge de los cómics no es nuevo, como toda industria presenta altas y bajas, pero sin duda en esta época ha tenido un detonante fundamental a través del cine, lo cual ha provocado que el mundo del cómic haya recuperado fuerza, expandiéndose hacia públicos más diversos, con una sólida presencia que va más allá de la historieta en un papel, mediante juguetes, videojuegos, disfraces, ropa y accesorios de todo tipo. 

Las marcas se hacen valer de los cómics y sus personajes para impulsar estrategias de posicionamiento de productos y servicios. Entre la razones mencionamos a las películas como gran detonante, pero hay factores que siempre han contribuido para dotarlos de una magia especial que atrapa a públicos de distintas generaciones.

- Versatilidad, hay una amplia gama prácticamente sin límites para crear estas historias.

- La sensación de poder y el contar con superhéroes es una de las conexiones más profundas del humano en toda su historia. 

- Se cuenta con un manejo de emociones psicológicas profundas tratadas tan simple que no se verifica el impacto, pasa directamente al inconsciente.

- Son sumamente atractivos por el colorido que manejan, los gráficos, las tramas, que abarcan gusto para todos.

- Su existencia se basa en la fórmula más antigua que nunca falla:  el bien contra el mal. 

- Lograron sacar a las historietas de un público infantil y después lograron sacarlas de un público especializado para tener más audiencias. Esto fue posible porque son historias universales en las que todos pueden proyectarse.

Desde el punto de vista del marketing el manejo del cómic es una gran lección, ya que cualquier campaña que quiera llamar la atención se basará en una narrativa (storytelling), en la que habrá algo bueno contra algo malo, un bien o solución para un problema, un conflicto que es la base para llamar a la acción y una audiencia a la que se le invita a ser parte, a que se proyecte y con quien conectemos.

Por otro lado, el cómic como recurso de una campaña es una excelente herramienta por los motivos antes vistos, ya que tienes una plataforma para proyectar un mensaje de forma más sencilla aunque sea complejo o profundo, crearás conexiones y recuerda que el cerebro se organiza y aprende a través de historias.

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